12/4/10


El mundo se deshace, se consume, se esfuma océano por océano, mientras permanezco inmóvil observando como se derrumba la vida del mundo y mi propia existencia. Permanezco inmóvil, atada de pies y manos por un pensamiento que no logra convertirse en realidad, en eso concreto que trastorna mi cabeza y no me deja dormir a las seis, cuatro, tres, cinco de la madrugada. Y la culpa se amontona en una mochila tejida con la ilusión de hacer de este planeta un lugar respirable, sonriente, carente de odio y soledad. Todas las noches me ahogo en un mar de soluciones, pero a la mañana el mundo se deshace, se consume, se esfuma océano por océano.

10/4/10

Si yo pudiera morder la tierra toda
y sentirle el sabor sería más feliz por un momento...
Pero no siempre quiero ser feliz
es necesario ser de vez en cuando infeliz para ser natural
No todo es días de sol
y la lluvia cuando falta mucho, se pide.
Por eso tomo la infelicidad con la felicidad.
Naturalmente como quien no se extraña
con que existan montañas y planicies y que haya rocas y hierbas...
Lo que es necesario es ser natural y calmado en la felicidad o en la infelicidad.
Sentir como quien mira. Pensar como quien anda,
y cuando se ha de morir,
recordar que el día muere y que el poniente
es bello y es bella la noche que queda.
Así es y así sea.

Fernando Pessoa

24/3/10


Los espejos están llenos de gente.

Los invisibles nos ven.

Los olvidados nos recuerdan.

Cuando nos vemos, los vemos.

Cuando nos vamos, ¿se van?







"Espejos, una historia casi universal"

Eduardo Galeano

9/2/10

El hombre cobarde no es hombre.

8/2/10

¿Dónde?


¿Me extravié en la fiebre?
¿Detrás de las sonrisas?
¿Entre los alfileres?
¿En la duda?
¿En el rezo?
¿En medio de la herrumbre?
¿Asomado a la angustia,
al engaño,
a lo verde?...
No estaba junto al llanto,
junto a lo despiadado,
por encima del asco,
adherido a la ausencia,
mezclado a la ceniza,
al horror,
al delirio.
No estaba con mi sombra,
no estaba con mis gestos,
más allá de las normas,
más allá del misterio,
en el fondo del sueño,
del eco,
del olvido.
No estaba.
¡Estoy seguro!
No estaba.


Oliverio Girondo